sábado, 18 de enero de 2014

El sabio y el hombre

Había una vez un hombre que se quejaba de su vida, iba caminando lamentándose de sentirse infeliz. Por  no poder tener lo que los demás tienen. Su suerte era desgraciada, nada de lo que hacia le salía bien. Iba de fracaso en fracaso, lo había perdido todo. En el camino cogió una planta, iba tirándola de hoja en hoja, cada desdicha una hoja. Decía ni esta hoja me sirve. De pronto vio que otro venia detrás, recogiendo las hojas que el iba tirando; se puso a esperar para preguntarle porque recogía las hojas que el desechaba. El sabio le contesto, ¿ tu crees que estas hojas no sirven para ti ?
Pero a mi me sirven, para dárselo a otras personas que no tienen nada. Ya ves, hay cosas que tu no valoras. Aprende a valorar las pequeñas cosas que te da la vida quejándote, que no posees nada. Tu por lo menos tienes esa planta, hay personas en el mundo que no tienen ni esa hoja, que tu tiras pensando que no valen. Ponte a pensar en esas personas como se sienten ó se encuentran en la vida. Deja de lamentarte si todavía tienes algo con lo que alimentarte y tienes salud.
Se feliz, haz el bien, solidarízate con tus hermanos, busca la paz interior, aprende a quererte. Veras que tu vida cambiara. Desde aquel día el hombre aprendió la lección. Se empezó amar y amar a los demás.

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Me pasan cosas en mi pensamiento. Me entran ganas de escribir, asi de simple, no hay quien me este empujando a que lo haga. Solo se que debo hacerlo. Solo escribo y sigo escribiendo; solo aparecen las letras, es como si estuviera en un sueño placentero y relajante y que nada me debe despertar para que el sueño sea placido. Hay veces que faltan hojas o se acaban las tintas pero lo que quiero decir sigue adentro hasta que lo hago. Te sientes bien si dices lo que piensas y el papel te lo acepta y tu tinta sigue corriendo tras las palabras tan dulces , a veces tristes, grotescas, entre tantas cosas que decir... Veo en mi imaginacion reir a carcajadas a mi hermoso cuaderno.