
Cuando lo encontró se marcho. En la montaña le apareció una gran sombra que se transformaba en figuras extrañas y el perro intento huir pero no podía. Una voz con ecos agudos le dijo: que devolviera la piedra en el lugar donde lo había encontrado. El perro se puso bravo y ladro sin parar, en la cual decia que no pensaba devolver la piedra.
- ¡ Escuchame !... Esa piedra es sagrada. Es como el Santo Grial. Hace millones de años mucha gente a muerto tratando de encontrarla. Esta noche cuando el inti raymi marque a las doce de la noche lo volverás a enterrar en el lugar que lo encontraste;
- !si no lo haces... tu dueño quedara petrificado en estas ruinas!
Pancho acobardado le rechinaba los dientes con los ojos saltones, miraba de un lado a otro; luchando con su miedo, salio corriendo como un rayo; se dispuso a enterrarlo; pero no era el lugar.
Esa noche justo el sol y la luna estaban encontrándose con un eclipse lunar. Mientras pancho corría deprisa todo se oscureció. Pero fue un instante justo para devolver la promesa que hizo a la sombra.
Desde aquella noche Pancho se quedo sin pelo. Hoy en dia conocido como el perro sin pelo en el Cuzco.
Los incas lo llamaban Allqu, también llamado Kaclla.